El pasado miércoles, 30 de septiembre, celebramos en nuestro colegio la Fiesta del Padre Andrés Coindre, una fecha muy especial para toda la familia corazonista, ya que conmemoramos el aniversario de la fundación del Instituto de Hermanos del Sagrado Corazón.
Andrés Coindre nació en Lyon (Francia) en 1787, en el seno de una familia de comerciantes. Sus primeros años de formación religiosa estuvieron marcados por la clandestinidad, debido a la prohibición del culto católico por parte del gobierno. Más adelante ingresó en el seminario y fue ordenado sacerdote a los 25 años.
Como sacerdote destacó por sus dotes como predicador y por su espíritu misionero, especialmente entre las pequeñas localidades que carecían de asistencia religiosa. En su labor pastoral pudo conocer de cerca la realidad de muchos niños y jóvenes, tanto en la ciudad como en el campo, y descubrió en ellos una llamada a poner en práctica el amor y la ternura del Corazón de Jesús.
Fruto de esta vocación nació su labor como fundador de comunidades religiosas dedicadas a la evangelización y educación de niños y jóvenes. En 1817 fundó, junto a Santa Claudina Thévenet, la congregación de las Hermanas de Jesús-María, y en 1821 fundó el Instituto de Hermanos del Sagrado Corazón.
El Padre Andrés Coindre falleció en 1826, a los 39 años, dejando tras de sí una intensa trayectoria pastoral y un legado que continúa vivo hoy en numerosos colegios y comunidades corazonistas.
Con motivo de esta celebración, nuestro colegio volvió a vivir una jornada diferente, llena de actividades y momentos compartidos. El alumnado participó en distintas propuestas interetapas, creando espacios de encuentro y colaboración entre compañeros y compañeras de diferentes edades. Una vez más, pudimos comprobar cómo pequeños y mayores disfrutan aprendiendo y compartiendo juntos.
Tampoco faltó uno de los momentos más esperados de la jornada: nuestra tradicional chocolatada, que nos permitió disfrutar de un rato de convivencia y celebración con toda la comunidad educativa.
A lo largo del día tuvimos muy presente la figura del Padre Andrés Coindre, su compromiso con la educación y su manera de entender el acompañamiento de niños y jóvenes desde el amor, la cercanía y la confianza.
Además, como es tradición en estas fechas, un grupo de profesores y alumnos de nuestro centro tuvo la oportunidad de acudir a la Basílica del Pilar para representar a nuestro colegio y participar en una celebración junto a nuestros compañeros de Corazonistas La Mina, algo realmente significativo para toda la familia corazonista.
Un año más, celebramos nuestras raíces y renovamos nuestro compromiso de educar desde el corazón, transmitiendo a nuestro alumnado los valores y el carisma que el Padre Andrés Coindre nos legó y que siguen dando sentido a nuestra misión educativa.




