En nuestro colegio estamos de estreno y nos late el corazón con una fuerza especial. Abrimos las puertas de «Espacio Latidos», un lugar mágico diseñado con un mimo infinito, donde nuestros niños y niñas de infantil son los verdaderos protagonistas. Aquí, el aprendizaje no se explica: se siente, se abraza y se descubre a través de los siete sentidos.
«Espacio Latidos» nace como aula que favorece la integración sensorial a través de experiencias que estimulan los diferentes sentidos y como continuidad de la metodología del aula de dos años. Tocar, escuchar, oler, observar, manipular y experimentar serán algunas de las formas de aprender en este espacio, donde el aprendizaje se construye haciendo y sintiendo. Así, los niños y niñas podrán desarrollar habilidades esenciales y adquirir conocimientos significativos que servirán de base en etapas posteriores.
El espacio está dividido en diferentes ambientes elegidos con minuciosidad como el de texturas y material no estructurado, zona de espera, luces, cubo de propuestas y mesa tuff. En él, las maestras se convierten en guías silenciosas, en compañeras de viaje, que observan con expectación y preparan provocaciones sensoriales, para que cada pequeña iniciativa se convierta en una gran vivencia. No hay normas de juego, no hay respuestas correctas ni incorrectas; solo hay materiales sencillos, naturales y libres esperando a que las manos de los pequeños les den vida y los transformen en lo que su imaginación dicte.
Con la puesta en marcha de «Espacio Latidos», el colegio continúa avanzando. apostando por un diseño propio basado en las pedagogías activas, será un lugar donde cada latido cuenta y donde aprender es, simplemente, ser feliz explorando.








