El pasado mes de marzo se llevó a cabo el proyecto de centro llamado El Ebro, nuestro corazón.
Todo el alumnado del centro estuvo implicado, desde los pequeños de 2 años hasta los más mayores de 4º de Secundaria.
Este proyecto tenía como objetivos fundamentales trabajar los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), aumentar la motivación y despertar la curiosidad de nuestros alumnos, fomentar el trabajo cooperativo y colaborativo, así como aprender sobre un elemento muy importante en nuestras tierras como es el río Ebro.
El hilo conductor fue una leyenda corazonista, creada específicamente para este proyecto, dónde se narraba que en el río Ebro había un cofre con importantes documentos que todo ciudadano debía conocer para cuidarlo. Dicho cofre desapareció en una inundación y los documentos se extraviaron, por lo que el alumnado del colegio Sagrado Corazón Moncayo tenía la misión de reconstruirlos.
Cada curso, teniendo en cuenta su nivel madurativo, tenía un reto que resolver y un producto final para adquirir de forma más lúdica y visual los aprendizajes que el proyecto requería.
El cofre contenía los documentos (pergaminos) con el reto de cada curso y otro documento para rellenar con las conclusiones a las que han llegado los alumnos gracias a sus tareas de investigación. Este cofre iba pasando de un curso a otro y la información aportada iba enriqueciendo al curso siguiente.
El día 12 de marzo, se celebró en el colegio el día de las familias y se creó un espacio donde toda la comunidad educativa pudiese llevar a cabo el producto final del proyecto. Este consistía en la realización de un pez gigante con más de mil tapones de botellas que representan a cada uno de nuestros alumnos. El pez tiene dos caras. Por un lado, una en la que se puede observar una raspa producto de nuestras malas acciones y por otro lado, un pez de colores y contento que representa que cuando nuestras acciones son positivas el medio ambiente nos muestra peces espectaculares.
El pasado 12 de abril y como colofón a la realización del proyecto, los profesores responsables de haberlo llevado a cabo, expusieron a las familias de forma visual, vivencial y concreta todo lo referente a este proyecto. Finalizando con la exposición del pez de tapones ya terminado.
La realización de este proyecto nos ha traído muchas satisfacciones. Si bien es cierto, ha supuesto muchas horas de trabajo, pero todo ha quedado compensado al ver la buena respuesta de todos los docentes implicados, los alumnos, las familias y los agentes externos a los que les hemos requerido colaboración.
Próximamente, podremos visitar el pez en el Acuario de Zaragoza.










