En la era digital en la que vivimos, la tecnología forma parte de nuestro entorno social, cultural y profesional. Por ello, desde el colegio entendemos que la competencia digital es un aprendizaje necesario para el alumnado, siempre desde una mirada educativa, crítica y responsable.
Para nosotros, la competencia digital no es un fin en sí misma, sino una herramienta al servicio del aprendizaje. Nuestro objetivo no es aumentar el tiempo de exposición a pantallas, sino enseñar a utilizarlas de manera adecuada, consciente y con sentido pedagógico. Por este motivo, el uso de dispositivos digitales en el centro es limitado, planificado y siempre vinculado a objetivos educativos claros, evitando un uso innecesario o excesivo.
En las etapas más tempranas, especialmente en Educación Infantil, no se utilizan dispositivos digitales como tablets u ordenadores. En estas edades priorizamos el desarrollo integral del alumnado a través del juego, la interacción social, la experimentación, el movimiento y el contacto directo con su entorno, en coherencia con las recomendaciones actuales sobre el desarrollo infantil.
Nuestro Plan de Competencia Digital se concibe como un proceso progresivo y equilibrado, que acompaña al alumnado en su crecimiento, fomentando no solo habilidades técnicas, sino también una actitud crítica, creativa y ética ante la tecnología. De este modo, formamos ciudadanos digitales responsables, capaces de aprovechar las oportunidades del mundo digital sin renunciar a una educación centrada en la persona.




